lunes, 1 de noviembre de 2010

Champignon

Champignon

Comestible y de color blanco, este apreciado vegetal procede de China y Japón, donde se cultiva desde hace casi 800 años. En Europa se calculan unos 300 años de labranza del champiñón, con técnicas muy atrasadas, que provocaban poca cosecha y, por tanto, precios muy elevados. Su excelente sabor y el aroma que desprenden hacen de ellos un ingrediente imprescindible en tus platos.

Existen pruebas de que los hongos (setas, níscalos, champiñones...) han formado parte de nuestra historia desde los tiempos de los egipcios, que los consideraban fuente de inmortalidad. A partir de este momento, se les atribuyeron propiedades afrodisíacas y se convirtieron en un manjar exclusivo de las más altas clases sociales hasta llegar a ser objetos de culto a los que distintas civilizaciones encomendaban tareas de sanación de enfermos o recuperación de objetos perdidos, entre otras.

Diferentes variedades
Podemos encontrar dos tipos de champiñones:

  • Los silvestres: se localizan en el campo y, especialmente, en lugares donde la materia orgánica sea muy abundante. Su color es blanco y pueden presentar escamas en la parte del sombrero.
  • Los cultivados: se reconocen por su sombrero, que contiene escamas de un color pardo. Actualmente, las innovaciones sufridas en las plantas champiñoneras han hecho realidad una producción en serie que posibilita su acceso a todos los públicos, a un módico precio.

Cargados de propiedades saludables
El champiñón es un alimento de escaso nivel calórico, elevado valor nutricional y rico en agua; de ahí que sea recomendado incluirlo en las dietas de todas las personas.

Contiene un gran número de vitaminas, minerales, proteínas y aminoácidos que proporcionan a nuestro organismo los nutrientes necesarios para un correcto rendimiento que, incrementado por las escasas calorías que presenta, es la mejor elección para elaborar unos platos llenos de energía y sabor. Además, su componente de fibra ayuda a regular el tránsito intestinal.

¿Cómo comprarlos y conservarlos?
Los champiñones los podemos adquirir
al peso o envasados. De la primera manera es más sencillo darnos cuenta de si el producto está realmente fresco; tan sólo hemos de comprobar que el pie no seseara fácilmente de la cabeza y ésa será nuestra garantía de calidad.

Para lavarlos, lo haremos de una manera rápida, ya que si cogen mucha agua tienden a esponjarse y eso provoca su endurecimiento. Cuando los hayamos cortado, para evitar que se oscurezcan, se recomienda rociarlos con un chorrito de zumo de limón. Para su perfecta conservación, deberemos mantenerlos en la nevera y envueltos en papel de periódico.

Versatilidad en la cocina
Podemos emplear los champiñones para
multitud de usos en la cocina, desde aperitivos y entrantes hasta plato principal o guarnición de carnes, pescados o verduras.

Lo más indicado es consumirlos frescos, ya que así se pierden menos propiedades; una excelente opción es incluirlos en una refrescante ensalada.

http://www.cocinayhogar.com

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