miércoles, 15 de septiembre de 2010

Informe: Las cocinas Argentinas dejan muchísimo que desear


Las cocinas dejan muchísimo que desear


Si los baños de los hogares argentinos mantienen su pulcritud, las cocinas dejan muchísimo que desear. La Fundación de Centros de Estudios Infectológicos hizo un estudio con las amas de casa de Buenos Aires y Capital Federal. Los expertos descubrieron que la cocina es la zona donde hay más concentración de gérmenes.

Esto sucede porque las amas de casas de argentinas higienizan a la perfección los baños pero olvidan eliminar los gérmenes y bacterias de esta zona tan importante. Por eso se recomienda usar lavandina en las mesadas, picaportes, heladeras y otros artefactos de las cocinas.

Además la cocina se convirtió en uno de los sitios más transitados dentro de los hogares bonaerenses lo que favorece la presencia de bacterias y gérmenes. Los expertos alertaron por las posibles consecuencias de esto.

Es que a las enfermedades como la gripe o los resfríos, la cocina suma otras más graves para los pequeños como el síndrome urémico hemolítico y las gastroenteritis virales, entre muchas más.

La
Sociedad Argentina de Pediatras difundió hace tiempo un documento donde se recomiendan varias acciones sencillas para decirle chau a las enfermedades. Algunas:

Lavar siempre frutas y verduras con agua potable.

Lavarse las manos con frecuencia, en especial antes de cocinar.

Proteger los alimentos de las moscas y otros animales.

Nunca usar el mismo cuchillo, plato o tabla para cortar carnes crudas y vegetales.

Desinfectar las superficies con agua y lavandina.

Limpiar periódicamente la heladera y los artefactos de la cocina y no olvidar nunca los picaportes o interruptores de luz.

La Fundación norteamericana
Nemours, integrada por médicos de diferentes áreas expertos en niños, da más claves para tener cuidados en la cocina. Algunas:

Guarde en el refrigerador cualquier sobra lo antes posible después de cocinar los alimentos. Si deja las sobras a temperatura ambiente, las bacterias que contienen se multiplicarán rápidamente.

Consuma los restos de platos ya cocinados en un plazo de 3 a 5 días sino tírelos a la basura.

Lave las tablas para cortar —que se pueden convertir en un medio de cultivo para las bacterias si no se limpian bien— con agua caliente y jabón, separadas de otros utensilios de cocina y demás piezas de la vajilla; luego desinféctelas con una solución limpiadora de fabricación casera (1 cucharadita de lejía de cloro en un litro de agua). (Destine una tabla para carne, aves y pescado crudos). Después de lavar y desinfectar la tabla, enjuague a fondo con agua corriente para eliminar cualquier resto de lejía, y déjela secar.

No utilice tablas viejas con grietas o hendiduras porque las bacterias podrían esconderse allí.

Lávese las manos después de tocar carne, aves o pescado crudos. No utilice nunca un paño de cocina para limpiarse las manos sucias con el jugo que suelta la carne cruda; use toallas de papel. Las bacterias pueden contaminar el paño y luego las manos de una persona que use ese paño.

Si un paño de cocina se ensucia con jugos de carne, aves o pescado crudos, lávelo con agua caliente lo antes posible.

Después de preparar los alimentos, limpie las superficies de la cocina que haya empleado con un producto de limpieza de marca o una solución limpiadora de fabricación casera.

Debido a que las esponjas conservan mucho la humedad y su estructura porosa atrae a las bacterias, los expertos recomiendan utilizar un paño más fino que se pueda secar entre usos consecutivos en lugar de esponjas. Lave los paños sucios con agua caliente y jabón.

Desinfecte periódicamente la pileta de la cocina, el desagüe y el basurero con un producto de limpieza de marca o una solución limpiadora de fabricación casera.


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